Sé que la desición fue drástica, pero creo que fue lo mejor. Si bien, a ninguno le agradaba la idea de dejarte ir, tampoco queriamos que siguieras sufriendo asi. Supongo que ahora estas mejor, descansa…
Hoy en la mañana pusimos a dormir a mi perro, el Tomás. Era un pastor alemán, de 12 años, el primero perro que teníamos en la casa. Todavia me acuerdo cuando lo ví por 1era vez, un cachorro negro de 3 meses, dentro de un bolso.
Tenía una displasia de caderas, que por X motivos nunca se pudo tratar como correspondía, y eso le fue provocando dolores en las patas traseras. Las últimas semanas fueron las peores, aparte de la poca movilidad que ya tenía en las patas traseras, empezó a cojear la pata izquierda, haciendole cada vez más dificil el moverse de un lado a otro. Y esa situación llegó al límite ayer en la mañana, cuando se echó al lado de la cama de mi mamá, y no se paró nunca más. Simplemente no pudo hacerlo, el dolor le era más fuerte. A pesar que esa misma mañana vinieron a verlo, le inyectaron un analgésico, y le dimos las pastillas que le habian dejado, no se notó ninguna mejoría. Con suerte levantó el cuello un par de veces, pero nada más. Ni siquiera fue capaz de inclinarse a tomar agua, y comió un puñado de comida que le dieron con cuchara. Para ser un perro que jamás hizo caca dentro de la casa, el haberse hecho ahí mismo, tirado, de lado, es que ya simplemente no podía más…
Por eso es que anoche lo meditamos, y si para hoy en la mañana no mostraba mejoría, lo íbamos a dormir… y eso fue lo que pasó. Vino el veterinario otra vez, y dijo que había una posibilidad, dándole muchas vitaminas, y unos medicamentos, quizás eso le podría quitar el dolor por un tiempo más. Pero para ver ese posible efecto, habría que esperar al menos unas dos semanas. Dos semanas en las que seguiría así, postrado, quejándose cada vez que se le pasara el efecto de los analgésicos, sin ganas siquiera de ladrar. Asi que mejor no, ninguno de nosotros quería que se muriera, pero tampoco queríamos verlo así, sus últimos dias de vida tirado en el piso. Entonces, a medio dia, le inyectaron una anestesia, y cuando ya estuvo dormido, fue la última oportunidad para despedirse… luego le pusieron la otra inyección, hasta que dejó de respirar.
Ya no lo veré echado en la alfombra del living cada vez que baje la escala, ni voy a escuchar sus ladridos cuando llegue a la casa, y no voy a tener que acercarme a saludarlo porque no se para del lado de la estufa. Ya no habrá quien dé portazos cada vez que las puertas queden a medio cerrar, ni lo voy a ver echado tomando sol en el patio cada vez que abra mi ventana. Ya no habrán niños que te tengan miedo cada vez que pasen por la casa, ni gente que venga a reclamar porque les ladra, siendo que es el único que salía a saludar a todas las personas que venian a la casa. No más pelotas de fútbol reventadas en el patio.
El scrapy, la sofía y la pinky (mis otros perros) todavia lo buscan por la casa. Incluso al momento de repartirles algo para comer, el scrapy (el más joven) se quedó esperando su turno, ya que siempre le repartían al tomás primero, pero esta vez no se podía seguir ese orden…
Lo siento por mi mamá, que era la más cercana a tomás, era la que más lo cuidaba, lo llevaba al patio, le cambiaba el agua a cada rato, etc. Y por mi papá, que por estar fuera de chile no pudo despedirse del tomás.
Fue mi primer perro, lo tuve desde que tenia 2 meses, y verlo así, que pasó de ser un perro ágil (a pesar del problema de sus piernas) a estar postrado, sin ganas de nada, sin siquiera reaccionar cuando alguien se le acercaba ni mover la cola, fue tremendo. Verlo cómo se dormía, y cómo dejó de respirar, y con la mirada perdida, fue horrible. Cada vez que paso por la pieza de mi mamá lo imagino todavía acostado allí… Pero queda el consuelo de que ahora está mejor, sin dolor, descansando.

Espero que, estés donde estés, al momento de pasar la cuenta de tu vida, digas que tuviste una buena. Al menos, eso tratamos de hacer siempre.
Adios….
Me ha costado un montón terminar de escribir esto, y si, he llorado caleta, pero tenia que hacerlo. En algun lugar tenia que quedar algun recuerdo. No tendré sus restos físicos (lo cremarán, ya que la casa no es de nosotros, y no quisimos dejar sus restos aquí cuando nos fuéramos) pero al menos va a quedar este recuerdo de él en alguna parte.


Comentarios recientes